En esta dinámica del Iceberg emocional te invitamos a mirar más allá de la reacción que “asoma” y descubrir la gran masa de emociones y necesidades que permanece sumergida:
Paso 1 – Identifica la situación: piensa en un momento reciente que te desbordó y describe cómo lo sentiste en tu cuerpo (punta del iceberg).
Paso 2 – Revívelo con detalle: ¿qué lo detonó?, ¿quiénes participaron?, ¿cómo actuaron los demás y cómo reaccionaste tú?
Paso 3 – Profundiza: nombra la necesidad insatisfecha que estaba detrás (usa la lista anexa).
Paso 4 – Integra el aprendizaje: escribe qué habrías hecho distinto si hubieras comprendido mejor tu emoción y tu necesidad.
Explorar estas capas te ayudará a gestionar tus emociones con mayor claridad y empatía.